¿Estás limpiando tus antenas?

¿Estás limpiando tus antenas?

La naturaleza nos da grandes lecciones para el crecimiento personal. Si nos fijamos por ejemplo en los insectos, sus antenas cumplen unas funciones esenciales para su supervivencia. Éstos órganos sensores, pueden tener el olfato, el tacto y en algunos casos incluso...
¿Y si descubres que eres más de lo que crees?

¿Y si descubres que eres más de lo que crees?

¿Y si un trozo de madera descubre que es un violín? Que cegado por el miedo, no escuchaba su música interior. ¿No merece el empeño de ser tallado? ¿No debe ser moldeado y encontrar así su propia felicidad? O debe pasar su vida apilado en un pilón, esperando con sus...
Sufre menos, se más feliz

Sufre menos, se más feliz

¿Crees que puedes ser más feliz pero no encuentras la manera? ¿Consideras que te mereces sufrir menos ya que tu vida está siendo tremendamente dura? ¿Qué situación de tu vida cambiarías para que todo fuese más fácil y disfrutases más? Seguro que esta última pregunta...
Pedro y el hilo mágico

Pedro y el hilo mágico

Los cuentos duermen a los niños y despiertan a los mayores. Quiero compartir contigo una lectura que uso en el curso de Mindfulness. Este cuento que hoy quiero compartir contigo, es una lección de vida que nos hace valorar el presente. Es parte de un fragmento está...
Respeto tu camino, y si tropiezas, estaré para ayudarte

Respeto tu camino, y si tropiezas, estaré para ayudarte

Hoy me encontré leyendo en un foro en el que participo, a una persona que decía que había encontrado paz y refrigerio tras asistir a una ceremonia religiosa siendo ateo. La respuesta del resto de participantes a esta persona iban en el tono «No seas tonto, eso es...
¿Buscas ayuda para encontrar tus «llaves»?

¿Buscas ayuda para encontrar tus «llaves»?

Un día Nasrudín, maestro espiritual, perdió las llaves de casa. Ya de noche, el pobre hombre aún andaba a gatas, a la luz de un farolillo de aceite, buscando en vano las malditas llaves. En eso casualmente pasó por allí un viejo amigo suyo. –¡Eh, Narsudín!, pero ¿qué...