Ya queda poco más de un mes para las navidades y el cambio de año, en donde volveremos a hacer un resumen de todo lo mejor de este año y los nuevos proyectos del siguiente. ¿Cómo te ha ido a tí? ¿Cuántos de tus propósitos pudiste hacerlos “despegar” y llegar a su destino? ¿Cuántos años han ido pasando dejando deseos tras deseos de un año para otro?

Bueno, ya algunos hemos tenido que dejar de “pedir” la bicicleta que tanto ansiábamos de pequeños. Estudiar inglés, dejar de fumar, perder peso… esas parecen parte de los buenos propósitos de año nuevo.. de todos los años nuevos :).

Hace unos días conocí la historia de alguien que me inspiró para esta publicación. Se llamaba Wernher von Braun. ¿Conoces algo de su historia? Con ese nombre, ya podrás suponer que al menos en Huelva no había nacido.

Bien, bromas aparte, te preguntarás, porque la historia de un “extraño” (para mí) me inspira a inscribir. Pues bien, el pequeño Wernher, una noche observando el cielo, cuando tenía 4 años, le dijo a su madre que iba a hacer posible que se pudiese viajar a la luna. Lo que actualmente podría ser parte de la imaginación de cualquier niño, no parecía tan probable en 1912, el año en el que Wernher nació.

Bien, qué tiene la historia de un pequeño niño polaco de diferente para mencionarlo  en un blog de crecimiento personal?. Wernher no olvidó su sueño, por grande que pareciese. Con 46 años, el diseño del cohete de Von Braun fue colocado en órbita. El primer satélite en órbita que impulsó el desarrollo tecnológico espeluznante que cambió el mundo. No sólo eso, sino que intervino en el proyecto Apolo que llevó al hombre a la luna.

El sueño de un niño que fue llevado a la realidad. Imaginas qué necesitó Von Braun para conseguirlo?

Una de las claves fue la constancia. Wernher focalizó su objetivo, lo convirtió en su misión, y no dejó de luchar por él, lo llevó a la acción desde bien jovencito.

Mientras que la revolución industrial transformó el mundo en 400 años, la revolución tecnológica lo ha cambiado en menos de 40 años, uno de los responsables de esa gran transformación, entre otros muchos como Tesla, Einstein, Robert Oppenheimer, fue Wernher Von Braun

Bueno, la vida de Von  Braun fue realmente curiosa, si podéis suponer por las fechas en las que le tocó vivir. Su mente privilegiada no pasó desapercibida y siendo muy joven fue reclutado por las Waffen SS nazis, en donde acabó siendo responsable del desarrollo tecnológico del Tercer Reich, muy avanzado para la época. Von Bran diseñó los cohetes con los que el régimen nazi bombardease Londres y Amberes provocando que 20.000 personas perdiesen la vida. Una vez acabada la guerra, él y otros cientos de científicos nazis, fueron acogidos por EEUU, tras pactar la entrega de toda su tecnología y avances, para impulsar la carrera aeroespacial, en base a los conocimientos adquiridos y desarrollados por el Tercer Reich.

Ya en Estados Unidos, Von Braun comenzó a escribir publicaciones de “ciencia ficción” que hablaban de construir colonias de humanos en Marte (The Mars Project), algunos de sus artículos inspiraron las escenas de 2001: La odisea del espacio.

Von Braun trabajó también en los estudios Walt Disney asesorando películas de temática espacial y posteriormente su trabajo en la NASA hizo posible que el primer humano pusiese el pie en la luna (un cráter lunar fue bautizado con su nombre).

Diferentes teorías especulan sobre la capacidad de “predicción” de Von Braun. En sus publicaciones hablaba de cosas que nos se conocían y posteriormente se hicieron realidad: Dispositivos de paseos espaciales, células solares, viajes en cohetes con detalles muy precisos, información sobre la radiación cósmica e incluso dispositivos antigravitación que se especula que tenían en planos. Sin entrar en estos -más que curiosos- detalles que tratan de establecer el origen del conocimiento de Von Braun, lo más asombroso de todo es que el sueño de un niño cambió el mundo entero.

Bien, he apuntado muy alto hoy, verdad? No porque hable de cohetes y vuelos interespaciales, sino porque empecé hablando de los propósitos de año nuevo y acabo hablando de cómo el pequeño Wernher con sus sueños cambió el mundo. Vale, dime.. “Marien, pero yo no voy a cambiar el mundo” y yo soltaré un enorme y sonoro “Ja”!

Sabes qué pasa? Que tal vez tu propósito de cambiar un pequeño hábito en 2019 no transforme el mundo al nivel en el que lo hizo Von Braun. Pero lo que seguro hará es empoderarte, demostrarte que sí puedes, motivarte y empezar a establecer nuevas redes neuronales que te predispongan al éxito.

Tras ello, tu segundo objetivo te será más fácil de conseguir, y cuando lo consigas, exponencialmente incrementará tu foco hacia lo que quieres, cuando veas que tienes un gran poder interior esperando a ser desplegado. De ahí a que te propongas algo grande… sólo es tiempo… y sí, tal vez no cambies el mundo, pero cambiarás TU MUNDO.

Cambiar tu mundo implica que los que lo componen.. también tienen que moverse necesariamente, como piezas de dominó. Y una pieza hace que se mueva la otra. Recuerda ese proverbio chino,  “el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”.

Así es que aquí estoy yo, expectante. Yo también quiero ser parte de ese cambio para hacer de este mundo algo más bonito y humano, pero no puedo hacerlo sóla, te necesito a tí. Y eso implica que te des cuenta de tu gran potencial, de que empieces a ponerte objetivos y…. los alcances… Y adivina qué… me dedico a ello!!!

Sé que tu puedes, se que tienes un potencial inmenso dentro de tí, yo confío en él. Eres una persona única, especial y diferente, y tienes unos dones y habilidades que otros no tienen, desarróllalos!! no dejes que tus logros queden en la lista olvidada de un 31 de Diciembre. Vale tal vez has perdido la esperanza, porque anteriormente hayas tenido algún suceso con el que no hayas podido enfrentarte, pero eres una persona capaz de la mayor superación, nada puede pararte.

Si necesitas un equipo de profesionales que te ayuden a ponerte metas altas, alcanzarlas y con ello dar un giro a tu vida… y al mundo….. sólo tienes que marcar el 6 0 8 8 3 4 5 5 6 (con el +34) si llamas desde fuera de España.

Tendremos una videoconferencia en el que te acompañaré a poner un objetivo específico, medible, alcanzable, relevante, y establecido en hitos de tiempo. Marca tu ruta hacia tus sueños.. yo pongo el combustible, tu el impulso 🙂

No lo olvides… tienes un universo por conquistar y una luz enorme dentro de tí que desplegar y en ello está envuelto tu propia felicidad.